Estadísticas de visitas

jueves, enero 26, 2006

La Declaración de Alicante

Desde el pasado martes se han reunido en la Universidad de Alicante (UA) investigadores, doctores, expertos, profesores y científicos de 25 países del mundo en el Simposio Internacional de Aguas Subterráneas de este año. La inauguración contó con la presencia del director general de Agua, Jaime Palop, del rector de la UA, Jiménez Raneda, y de Salvador Ordóñez, actual secretario de Estado de Universidades. El objetivo de las jornadas, que terminan mañana con un viaje a Villena para analizar los acuíferos, definir estrategias y crear un espacio común para utilizar correctamente estos acuíferos.

La utilización de los recursos hídricos subterráneos es de una gran importancia y afecta acuciantemente a la provincia de Alicante, donde proliferan los pozos ilegales. De hecho, esta práctica ha salido a la luz en los últimos tiempos debido a la sequía que atraviesa todo el sudeste español. La sobreexplotación de los acuíferos ha provocado la reacción de fuerzas políticas, usuarios y regantes en busca de una mejor gestión de estas aguas. Un recurso que en el ámbito mundial representa el 95 por ciento de las aguas dulces disponibles.

Dicho esto, debo decir que he tenido la oportunidad de obtener 'The Alicante Declaration' un día antes de que los ponentes y conferenciantes la firmaran (esto se realizará mañana, 27 de enero de 2006). En ella se citan siete puntos a lograr entre los que destaca el impulso por parte de las insitittuciones políticos superiores de crear organismos locales para gestionar estos recursos hídricos subterráneos.





A continuación, desarrollaré los acuerdos alcanzados en este Simposio Internacional:


  • Impulsar y mejorar los acuíferos subterráneos a través de su interacción con las aguas superficiales (la de los ríos, por ejemplo). Además, desarrollar la relación de estos acuíferos con los ecosistemas y las acciones de los hombres. En este sentido, el documento afirma que hay que dar más atencióon a las aguas no renovables y a las salinas, sobre todo en los zonas donde es el único recurso para usar (¿podría ser la provincia de Alicante?).
  • Realizar un estudio de aguas subterraneas en el que se recoja su regulación, las políticas y sus usos. Además, propone incentivar y ayudar a la formulación de politicas e iniciativas que estimulen social y medioambientalmente la gestión de aguas subterráneas. Y destca que esta iniciativa es "especialmente importante" donde los acuíferos se cruzan con fronteras culturales, políticas o nacionales.

  • Recuperación del equilibrio hidrológico como un objetivo a largo plazo en las gestiones de ámbito regional en el control del agua, lo que requiere minimizar las redes donde se pierde agua y fomentar a usar eficiente y efectivamente el uso del agua. Además, proponen distribuir la justa cuota de agua para el uso humano y para las necesidades ecológicas. Para ello, sería necesario, según dice el documento, tomar un informe sostenible en el que los juicios hidrológicos, ecológicos, económicos y socioeconómicos deberían ser parte de una estrategia de gestión de agua.
  • Este punto también es importante. El grupo defiende y considera neesario elaborar una base de datos sobre las estrategias de la gestión del agua para poder establecer y crear programas actuales que sean capaces de permitir la coordinación de las aguas superficiales. Estas bases de datos "deberían" estar disponibles para todos para que su utilización sea "transparente" y facilite el camino.
  • Desarrollar instituciones locales para mejorar las gestiones sostenibles de los acuíferos. Requiere las autoridades superiores comprendan la necesidad de estos grupos locales, y que animen e impulsen su desarrollo e impulso. Esto crearía conexiones fuertes entre las instituciones, los usuarios del agua y la sociedad cívica.
  • Asegurar que los ciudadanos reconozcan el papel esencial de las aguas subterráneas en su comunidad y la importancia de su uso responsable. Esto hace necesario la aplicación de la tecnología para ampliar la comprensión del ciclo hidrológico entre la ciudadanía, y hacer comprender su importancia global para ésta y las futuras generaciones.

jueves, enero 12, 2006

El periodismo de 1984





Durante las fechas navideñas he tenido el placer de leerme tres libros, aunque del que hoy quiero hablar y reflexionar es del de la novela escrita por George Orwell 1984, un texto en el que el autor nos lleva a una sociedad totalitaria en el que el Estado destruye cualquier capacidad para pensar, reflexionar, recordar y conseguir el seguimiento imperturbable de la masa en sus fines.

Y para conseguir este último fin, el Estado o Gran Hermano utiliza un método que no deja de recordarme la práctica de los políticos de la actualidad. Me refiero al lanzamiento de estadísticas, cifras e inversiones que los líderes de los partidos se atreven a lanzar y que después incumplen. Sí, una práctica utilizada también por el Gran Hermano de George Orwell y cuyo párrafo reproduzco íntegramente:


“Las estadísticas eran tan fantásticas en su versión originaria como en la rectificada. En la mayor parte de los casos, tenía que sacárselas el funcionario de su cabeza. Por ejemplo, las predicciones del Ministerio de la Abundancia calculaban la producción de botas para el trimestre venidero en 145 millones de pares. Pues bien, la cantidad efectiva fue de sesenta y dos millones de pares. Es decir, la cantidad declarada oficialmente.

"Sin embargo, al modificar ahora la predicción (que había hecho un primer momento el Ministerio) se rebajó la cantidad a 57 millones para que resultara posible la habitual declaración que se había superado la producción. En todo caso, 62 millones no se acercaban a la verdad más que los 57 millones o los 145. Lo más probable es que no se hubieran producido botas en absoluto. Nadie sabía en definitiva cuánto se había producido ni le importaba. Lo único de que se estaba seguro era de que cada trimestre se producía sobre el papel cantidades astronómicas de botas mientras que media población de Oceanía iba descalza.

"Y lo mismo ocurría con los demás datos, importantes o minúsculos, que se registraban. Todo se disolvía en un mundo de sobras en el cual incluso la fecha del año era insegura".



Cuándo lo leí por primera vez me quedé estupefacto. Mejor no se puede explicar lo que sucede en la gran mayoría de los medios de comunicación. Titulares con datos y más datos, que vienen de fuentes oficiales, que no están contextualizados y que no dicen nada. Sólo datos. Y lo dice una persona que trabaja en una agencia de comunicación y que, sobre todo las agencias, sé lo que se hace y lo que más se tiene en cuenta.

Por cierto, una pasión por el titular estadístico que el pasado 9 de enero Arcadi Espada analizó en su blog con las estadísticas de las personas fallecidas en accidentes de tráfico y la comparación realizada por los diversos diarios.

En fin, un tipo de periodismo sobre el que los propios profesionales tenemos que pensar y ver si merece la pena ofrecer este tipo de información. Una información que dice poco y que tan sólo sirve para promocionar y publicitar a los políticos de turno. Unas noticias que desinforman y deshumanizan el mismo texto y la realidad.

Por eso está bien leer de vez en cuando (debería ser siempre, pero eso es pedir demasiado) en alguna columna de opinión de periódicos locales como los profesionales ponen en duda la inversión que se anuncia. Lástima que cada vez se lea menos en esta sociedad y se tenga menor capacidad de abstracción.

Como leí un día en alguna una web de frases famosas que ahora no recuerdo el nombre de su autor: “La labor del político es hacer que la gente no se interesa por lo que realmente le interesa”. Lástima: lo están consiguiendo.

Por cierto y a este respecto, que no deja sorprenderme hoy lo que he leído en el Información, edición de Elche. El conseller de Sanidad, Vicente Rambla, al hablar sobre la gestión del futuro hospital de la ciudad ha dicho que eso se debatirá después de que se ceda el suelo y que, en cualquier caso, los ciudadanos no deben preocuparse de esas cosas.

Ahora resulta que son los políticos los que nos dicen que cosas son importantes y cuáles no.

miércoles, diciembre 21, 2005

¿El Estatut es de tothom?

(Modificado)

¡Vaya! Hace tanto tiempo que no escribo en este blog que ya casi no me acordaba de que lo tenía. Más de dos meses, que se dice pronto y se pasa rápido. Pero, como nos sucede a los que nos gusta escribir (otra cosa es que lo hagamos bien o mal), al final nos decidimos por ensuciar un poco la pantalla de letras.

Después de ojear la prensa digital del pasado domingo, leí en ElConfidencial de Jesús Cacho que los empresarios catalanes se habían reunido con Maragall para recriminarle sobre el Estatuto de Castaluña y el excesivo intervencionismo que reserva al gobierno de turno de la Generalitat. Y es que se puede jugar con sentimientos, lenguas y dardos, pero no con la ‘pasta’.

Y es aquí cuando a uno se le pasa por la cabeza el porqué un gobierno quiere controlar a las distintas empresas económicas y desprestigiar los productos que vienen de fuera de su territorio, en lugar de luchar por un liberalismo en el que en Cataluña se consuman con total normalidad los vinos de Alicante, o en Galicia los de Extremadura.

Es algo que me sorprende. Es algo que considero que es innato en España. Me refiero al hecho de que el español tiende más a destacar las diferencias entre las comunidades que ensalzar todas las costumbres que le son comunes. Y por ello, rescato del libro de José María Carrascal 'España, la nación inacabada' las palabras de Amadeo de Saboya en su mensaje de despedida como rey de España:

“Dos años largos ha que ciño la Corona de España, y España vive en constante lucha, viendo cada día más lejana la era de paz y de ventura que tan ardientemente anhelo. Si fuesen extranjeros los enemigos de su dicha, entonces, al frente de estos soldados tan valientes como sufridos, sería el primero en combatirlos; pero los que con la espada, con la pluma, con la palabra, agravan y perpetúan los males de la Nación son españoles, todos invocan el dulce nombre de la patria, todos pelean y se agitan por su bien…”.

Así las cosas, no puedo dejar de nombrar algo que aprendí durante la semana pasada en el curso del CAP que estoy realizando. Me refiero al portal catalán en el que con unas imágenes muy gráficas y muy sencillas, y bajo el cintillo de ‘El Estatatu es de tothom’, un niño le pregunta a una compañera de nacionalidad china sobre alguna cuestión y la chica le dice que en su país tienen una tradición y que va a hacer una fiesta con su familia para celebrarla. Y después, con texto, se explicita que la Cataluña es un territorio en el que tienen cabida todas las personas de todas las culturas, y que por ello es necesario que tengan más autogobierno, para potenciar esta integración, como si las demás hicieran lo contrario. Bueno, lo mejor es que los escasos lectores vean la web y saquen sus propias conclusiones.

Yo, desde aquí, opino que hacer este tipo de propaganda con los más pequeños e infundir estas ideas que, en un principio pueden ser inocentes, lo único que hace es fomentar las diferencias y la crispación.

martes, octubre 18, 2005

Alicia de Miguel admite que las inspecciones que se realizan en centros sociales "no son suficientes"



La consellera de Bienestar Social, Alicia de Miguel, estuvo hoy en la ciudad de Alicante para entregar los diplomas a los menores que han conseguido su título en centros de reeducación. El acto se realizó en la Conselleria de Bienestar Social de Alicante, junto al barrio de Campoamor. Había coincidido en un par de ocasiones con esta señora. Nunca le había preguntado nada y no tenía ninguna idea preconcebido sobre su trabajo. Sin embargo, lo de hoy ha sido lamentable.

Y es que se ve que la mujer no está acostumbrada a que le hagan preguntas inoportunas. O por lo menos que no tenga concertadas con antelación porque, educación --lo que se dice educación en esta mujer brilla por su ausencia--. El caso es que la consellera de Bienestar Social acababa de llegar al centro a entregar estos diplomas. Tras las preguntas cartacterísticas de una valoración sobre la entrega de diplomas y unas cuantas cosillas más que no inquietan a nadie, alguien le pregunta que opina de las declaraciones del Síndic de Greuges en las que decía que para evitar casos de abusos en centros sociales como los geriátricos había que intensificar los niveles de inspecciones en dichos centros.

Una vez escuchada la pregunta, la consellera no se lo tomó nada bien. Miró al encuestador y entre una sonrisa que mostraba su enfado y una prepotencia que la definía como persona contestó con voz gravedad y de malas formas: "es que usted me dice es una obviedad". En fin, que creo yo que para contestar una pregunta tan sencilla no es necesario ponerse de tan malas formas. Se ve que no le gustó la pregunta cuando se ha sabido hoy que en Concentaina se ha producido un caso de este tipo de abusos en un geriátrico.

La cosa no termina ahí. Después de esa "obviedad", que yo me pregunto que si es tan obvio porque no se han puesto los medios para invertir en el programa de bienestar en el que tan sólo se ha desarrollado un 20 por ciento en cuatro años, la consellera ha admitido que las inspecciones en estos centros "no son suficientes porque siguen cometiéndose estos delitos" y que no se puede garantizar que se produzcan estos delitos "por muchas medidas que se pongan en inspección".

Bueno, tiene razón en que por muchos medios que se pongan no se va a solucionar todos los problemas "del mundo ni que este es un mundo feliz y contento", como ha afirmado en tono irónico tras la pregunta y que, nuevamente, ha puesto de manifiesto su carácter. Por cierto, el carácter de una Alicia de Miguel que lo primero que hace cuando le preguntan por algo es averiguar a que medio pertenece el periodista. ¿Para qué? Ella lo sabrá, pero a mí me suena a puro comunismo y chantaje. Aunque lo peor de todo es cuando las empresas periodísticas o los profesionales ceden a los políticos.

A pesar de todo, Alicia de Miguel manifestó que "es evidente" que en la Administración Pública "tenemos que seguir mejorando en prestaciones sociales y servicios públicos". Además, aseguró que la situación de los enfermos a mejor con respecto a la de hace diez años. Cosa, por cierto, que no debe de ser novedoso ni noticia, sino una obligación de la Adminsitración Pública. Pero bueno, aquí todos se suman puntos por lo que se hace con el dinero de todos.

Además, consideró que la Administración tiene "un gran servicio de inspección". No dudo de la profesionalidad de los trabajadores, pero decir que es un "gran" me parece utópico porque en los últimos meses ya se han conocido varios casos de violencia en geriátricos de la Comunidad Valenciana. Así que algo pasa. Es como las unidades de riesgos laborales, que ha descendido mientras los accidentes mortales aumentan.

Aunque lo más patético de su retahíla de palabras ha sido cuando se ha puesto el carcaj a la espalda y ha salido ese espírituo aventuresco y esperanzador de todo político: "Yo quisiera erradicar del mundo a los delincuentas que hacen delitos con los que no se pueden defender. Erradicar la violencia en los geriátricos si todavía queda alguna, también contra la mujer, contra los adolescentes, jóvenes, abusos, maldad del mundo".

No obstante, pronto ha aterrizado y ha afirmado que "estas cosas ocurren y estamos trabajando para mejorar esta situación y poco a poco erradicar esa violencia de la sociedad. Esto no siginifica que vayamos a lograr que en una semana, dos o tres desaparezcan todas las situaciones que no deben existir, no pero sí que trabajamos para conseguir porque eso es la meta".

En fin, que yo que pensaba que había en el PP una clase política coherente, educada, con ideas propias y con capacidad para razonar, y me doy cuenta de que todavía hay "más de lo mismo", de palabras vacías y de autopromoción vomitiva. Pero, sin ningún tipo de dudas, lo peor es la falta de educación.

miércoles, octubre 05, 2005

Un estatuto que sirve para poco


La proposición de Ley del Estatuto del Periodista presentada por presentada por IU de Cataluña es un texto que deja mucho que desear para los profesionales de la profesión, en especial, porque sugiere la creación de dos órganos institucionales, uno estatal y otro autonómico, encargados de regular las informaciones periodísticas de los distintos medios.

El primero de ellos, según el Capítulo VI del documento, es el Consejo Estatal de la Información que “será dotado económicamente por medio de los Presupuestos Generales del Estado (PGE)” y que “es un organismo independiente del poder ejecutivo y que rinde cuentas de su actuación al poder legislativo”. No deja de sorprender como un ente que recibe dinero público puede ser independiente del Gobierno. Los recientes hechos acaecidos con la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) pone de manifiesto que el poder Ejecutivo cuando algo no le conviene lo deja de apoyar económicamente o les reduce sus dotaciones.

Asimismo, este organismo estará compuesto por 20 personas: ocho periodistas, de los que cuatro serán elegidos por mayoría de dos tercios en el Congreso y los otros cuatro por la misma mayoría en el Senado. Cuatro representantes de las asociaciones empresariales de la comunicación, elegidos al cincuenta por ciento de la misma forma que el anterior. También habrán dos juristas, cuatro representantes sindicales (cuya ideología está claramente definida) y cuatro representantes de asociaciones de consumidores, radioyentes o telespectadores.
Por otro lado están los Consejos de la Información Autonómicos (artículo 32) que serán los encargados de “otorgar las competencias de acreditación, deontológicas y de estudio a órganos públicos”. Es decir, que de ellos dependerá si alguien es periodista o no.


Estas dos medidas son una barrera para el ejercicio de la profesión. A pesar de que el texto tiene aspectos positivos como el desarrollo del secreto profesional, la cláusula de conciencia,la implicación de los redactores en la línea editorial del medio, así como facilitar el acceso a las fuentes y a documentos públicos (algo prácticamente imposible en la actualidad aunque tenemos el derecho) es cierto que tiene otros puntos, como los dos citados, que son claramente intervencionistas.

Desde mi punto de vista creo que la creación de un estatuto del periodista es innecesaria. Cualquier persona que haya trabajado en un medio de comunicación sabe que cuáles son las características de esta profesión y sabe que si se inventa noticias, miente descaradamente y utiliza los información privilegiada para beneficiarse le despedirán porque irá en contra de su periódico. Por lo menos en la prensa regional. Son obvias. La profesión debe autorregularse.

Sin embargo, el principal problema que tiene el periodista es la precariedad laboral. Aprovecharse de ello para amordazar a la prensa es una táctica de bajos fondos que debería avergonzar a los que proponen este estatuto. Y los periodistas lo que queremos, ni más ni menos, es tener los mismos derechos que los demás, es decir, cotizar en la seguridad social, no tener contratos basuras, no trabajar todos los días más de diez horas diarias,..

No obstante, en un medio digital he leído que en el código deontológico de la proposición pone que el periodista no debe “difundir informaciones recibidas confidencialmente (…)”. Es cierto, pero se les ha olvidado o han omitido lo que viene a continuación “(…) salvo permiso expreso o tácito de la fuente”.

No necesitamos que nos digan como tenemos que trabajar.
Lo único que queremos, como cualquier trabajador, es tener
derechos y no padecer la precariedad laboral que sufrimos. Somos de los colectivos profesionales que más la sufren. Y además con el resquemor que produce el tener que ir a las ruedas de prensa de los sindicatos, esos paladines de los derechos laborales que, literalmente, se ríen en nuestra cara.

jueves, septiembre 29, 2005

Las vergüenzas del PP valenciano

(José Manuel Medina y Mónica Lorente)

Formar parte del grupo que acaba de llegar al Poder es sinónimo de estabilidad, por lo menos de gozar de una cierta estabilización. Por el contrario, ser miembro del partido que ha perdido el Poder es sinónimo de resentimientos, ambiciones y desestabilización. El PP de la Comunidad Valenciana es el mejor ejemplo de lo dicho.

La llegada del PP a la oposición en el Gobierno de España supuso el recrudecimiento de las relaciones existentes entre los dos grupos del PP valenciana: campsistas y zaplanistas. Tantos unos como otros han estado protagonizando en los últimos dos años declaraciones desafortunadas, mensajes cargados de dinamita y más de una afirmación fuera de tono. No obstante, con más o menos ‘mano izquierda’ –ironías de la vida- el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, ha sabido salir reforzado de todos estos desencuentros.

Sin embargo, lo sucedido estas últimas dos semanas en el grupo popular de la provincia de Alicante ha desbordado las previsiones. Entre otras cosas porque las diferencias entre campistas y zaplanistas han caído en saco roto. Los ‘nuevos’ desencuentros han sido propiciados por la votación de varios proyectos urbanísticos en los plenos de los ayuntamientos de Elda y Orihuela.

La primera crisis se produjo el pasado 19 de septiembre, cuando cuatro concejales populares del Ayuntamiento de Elda se alejaron de la disciplina de voto de su para apoyar al alcalde socialista, Pascual Azorín, en la aprobación del macroproyecto urbanístico de la ciudad. Todo un despropósito. Lo más curioso fue que estos ediles, enmarcados en el grupo campsista no hizo caso al presidente local José Luis Martínez Lázaro, también campsista, a la hora de votar en contra del proyecto. Vamos, todo un despropósito.

El último desencuentro se ha producido hoy. El escenario ha sido el salón de plenos del Ayuntamiento de Orihuela, cuando el alcalde del PP, José Manuel Medina, ha aprobado dos proyectos urbanísticos con el voto en contra de ocho de sus concejales (liderados por la zaplanista Mónica Lorente). En fin, más discrepancias por un Partido Popular que no pasa por sus mejores momentos a nivel regional. No obstante, este pleno tampoco ha dejado sin dañar a los socialistas, que han visto como uno de los concejales votaba a favor, mientras otros tres lo hacían en contra.

El presidente provincial del PP, José Joaquín Ripoll, ya se ha pronunciado sobre los hechos y va a pedir responsabilidades a los protagonistas. No obstante, el mal ya está hecho. Las discrepancias dentro de un partido y más cuando se refiere a la aprobación de proyectos urbanísticos propician la suspicacia de los votantes. Nombrar a concejales y alcaldes como Luis XV (por el 15 por ciento que se lleva de comisiones en las operaciones urbanísticas) o el egipcio es algún común entre los votantes.

Para evitar estas especulaciones los órganos internos del partido deberían actuar con mayor éxito. En caso contrario nos encontramos con unos políticos que, en lugar de formar parte de grupos parlamentarios, utilizan estos grupos como facciones y como una vía de enriquecimiento.

jueves, septiembre 22, 2005

La página Elplural arranca con polémica

No hace mucho que ha empezado a funcionar la página de información general de ideología progresista Elplural y ya empiezan a verse en los comentarios de los lectores cierto halo de polémica, lo cual siempre es positivo en el mundo del periodismo.

El editor del diario, Enric Sopena, afirmó que la "derecha había utilizado mejor que la izquierda internet" y ElPlural nace para defender las ideas de izquierda en la red y hacer de contrapeso al que será su máximo rival: Libertaddigital. De hecho, la polémica de la que antes hablábamos se debe a que en varios comentarios y en varios artículos y noticias de ElPlural se menta a la página editada por Jiménez Losantos.

Desde aquí, lo único que puedo hacer es alegrarme de que salga un nuevo medio de comunicación que fomente la pluralidad de las ideas, aunque las personas que hayan leído mi blog saben que no simpatizaré mucho con las ideas que defiende ElPlural.

No obstante, reiterar mi alegría por esta nueva página de información y abogar porque los articulistas no fomenten la crispación. Por cierto, sólo lamentar la excesiva utilización del término ultraderecha, una palabra que confunde y que engaña a los lectores que no conocen la realidad política de este país.