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martes, marzo 15, 2005

El mal de los partidos políticos: su financiación

El diario El Mundo publica hoy que el Partido de los trabjadores (PT) del presidente del Gobierno de Brasil, Ignacio Lula da Silva, pudo haber recibido dinero de las Farc durante su campaña para ganar las elecciones en el país sudamericano. Una noticia que no debería sorprender a nadie, teniendo en cuenta el currículum de un político que, entre otras medidas, quiso amordazar a la prensa brasileña.

La noticia me ha traído a la memoria uno de los males de los partidos políticos que forman parte de un país democrático: la financiación económica. Sin transparencia es difícil saber por donde van a tirar las políticas de un gobernante u otro. Esto ocurre en España. En la actualidad no sabemos si el PP recibe ayudas del Opues Dei o si los socialistas están finaciados por la masonería, aspectos de verdadera relevancia. Y sin embargo, sigue sin tomarse medidas en una gran mayoría de países occidentales, como EEUU.

Esta idea se ha visto reforzada con uno de los párrafos que escribió ayer en la sección En Exclusiva el periodista Jesús Cacho en el periódico digital www.elconfidencial.com. Reproduzco el párrafo: "Durante la última década (1994-2004) auditada por el Tribunal de Cuentas, CiU fue el partido que más dinero recibió de donantes anónimos (20,8 millones de euros). Se trata de un tipo de donaciones oscuras que van en aumento en España y están prohibidas en Francia, Italia, Alemania y Reino Unido, y que, más que donaciones, en realidad enmascaran pagos de comisiones".

Sin duda, uno de los males de la democracia donde más deben investigar los periodistas y, sin embargo, sigue siendo un tema tabú en los periódicos.