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sábado, marzo 05, 2005

Las historias de Maragall

Lo del presidente de la Generalitat Catalana no tiene palabras: vergonzosa la actuación de su gobierno en el caso del barrio del Carmelo, lamentable la creación de la crisis del tres por ciento como una cortina de humo para no hablar del Carmelo, su pacto con los independentistas, etcétera, etcétera y etcétera.

Pues ahora hay que añadir algo nuevo. Estaba comiendo cuando he escuchado en la cadena Ser las siguientes palabras del señor Maragall: "ahora la derecha propone mociones de censura, antes hacía una guerra civil. Por lo menos en algo han avanzado". ¡Que manipulación y falta de conciencia la de este político de tres al cuarto!

Pero, ¿cómo puede comparar la derecha que dio el golpe de Estado en el año 1936 con la actual derecha democrática? ¿por qué, a la mínima ocasión, los socialistas traen el recuerdo de la guerra civil? La verdad es que su discurso ideológico, desde hace ya muchos años, está basado en el discurso de la crispación, las pasiones y no de la razón y los hechos.

Sin embargo, Pasqual Maragall olvida la otra cara de la historia. Por ejemplo, la que diría: "la izquierda de después de la transición sólo roba dinero público de los fondos reservados, sólo hace terrorismo de Estado poniendo en marcha el GAL, sólo llevó a España al mayor índice de paro, sólo tenía el control de toda la actividad financiera de España -Endesa, Repsol, Telefónica,...-. Por lo menos en algo hemos avanzado. Antes, la izquierda daba golpes de Estado en octubre de 1934 con la intención de impedir que la derecha, elegida democráticamente, gobernara. Antes asesinábamos a campesinos en Casas Viejas. Antes dábamos las armas al pueblo cuando nos convenía para que asesinaran libremente. Antes podíamos hacer detenciones sin acusación. Y en el tema más importante para la izquierda, ¡como no! la economía, antes dimos todas las reservas económicas de este país a Stalin.

Y es que, señor Maragal, no se puede comparar a la derecha democrática con una derecha dictatorial, aunque para ustedes les reporte muchos votos. Eso es mentir y hacer demagogia. Porque, en caso contrario, ¿que podríamos pensar de esa izquierda republicana, erigida como democrática de la II República, y que hizo más de lo que he expuesto con anterioridad?

Los políticos no están para mentir, ni manipular. Están para prevenir y tomar soluciones.