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domingo, abril 17, 2005

La cultura planificada del Ministerio

La ministra de Cultura, Carmen Calvo, me ha puesto los pelos de punta en la entrevista que sale publicada hoy en el diario El Mundo. Es en el último párrafo, en la última pregunta. El periodista le dice: "después de un año al frente de Cultura, ¿diría que hay una cultura de derechas y otra de izquierdas". Ella responde: "(...) Sí que hay una mirada diferente de cómo manejar la cultura desde una posición progresista y desde otra conservadora. En esta coinciden Aznar y los neocons: no hace falta Ministerio, no hace falta protección... El mercado es el que resuelve. Pues no es así".

Bueno, bueno. Con sus palabras entiendo que la cultura debe estar controlada por el Ministerio, es decir, por el Gobierno, lo cual me trae a la memoria una ideología: comunismo. Todo controlado desde arriba: para el pueblo pero sin el pueblo. Pero ¿es eso lo que quiere el pueblo?

Como ya se imaginarán estoy totalmente en contra de esta postura. La cultura no puede ni debe estar controlado por el Gobierno. Fíjense en los países en los que está dirigida desde arriba: Cuba, China, Vietnam (¿la tiene?), Corea del Norte, Venezuela,... Estos países citados -sólo son algunos- tienen en común una cosa: no hay libertad de expresión.

Debido a ello, en lo que se refiere a la cultura, no me parece tan descabellado que la edición de libros se regule por el mercado. Cada persona comprará lo que quiera, tanto de una ideología como de otra. Así, con esta regulación, los estudiantes podrán comprar libros diferentes a los que aconsejan en la unviersidad, sobre todo en las facultades de Historia. En éstas se tiende hacia una única ideología, que oculta datos. Leer a César Vidal y Pío Moa, entre otros autores.

Como muestra de la cultura universitaria y de la bibliografía recomendada de estas insituciones destaco la confesión que profesor de universidad le hizo a Pío Moa y que éste escribe en su libro Los crímenes de la Guerra Civil y otras polémicas: "Yo, como otros, opino que sus libros se aproximan bastante a la realidad histórica, pero no puedo decirlo en voz muy alta porque podría verse afectada mi posición profesional e incluso laboral".

Si un profesor dice estar en una situación similar ¿no creen que sus clases tenderán irreversiblemente hacia una visión de los acontecimientos? ¿Dónde esta el objetivo principal de la Universidad, es decir, la formación de personas y de capacidad crítica fomentada desde el pluralismo? Yo no la veo y considero que este pluralismo se encuentra ahora mismo en los libros que no cuentan con el beneplácito de los gobiernos. Si fuera por Zapatero, los últimos libros de historia que ponen de manifesto el radicalismo de los repúblicanos de 1930 no habrían sido publicados.

Así, considero que el Gobierno no debe controlar la Cultura. Iría en contra del pluralismo y de la ciudadanía. Cómo no sé quién escribió: "el que empieza quemando libros termina quemando a personas".

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Se te ve el plumero. Ya sabemos por donde tiras. siempre el mercado, el mercado y el mercado. ¡Capitalistas!

5:25 p. m.  

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