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viernes, abril 29, 2005

La presión publicitaria también condiciona la forma de escribir en Internet

La contratación de anuncios publicitarios en los medios de comunicación está en auge y en la actualidad comienza a dar beneficios a las empresas periodísticas después de tres años de pérdidas. La subdirectora de Laverdad.es, Mari Carmen Catalá, afirmó esta mañana que en ocasiones "la presión de los anunciantes para ver su anuncio en la página digital condiciona la forma de escribir en el medio digital".

Nos encontramos, pues, con una situación similar a la que sucede en los medios impresos. La forma de maquetar las páginas en papel, en función del número de módulos de publicidad por página, también se está produciendo ahora en internet. Si no en su contenido, ya que a través de enlaces puede ampliar su información, sí en su presentación.

De esta forma, Mari Carmen Catalá señaló que en una ocasión una empresa publicitario le dijo que disminuyera la información que ofrecía en la página de apertura a una noticia "porque cuando el anunciante se metía en ella no veía su anuncio publicitario".

Desde un punto de vista económica la anécdota de la subideractora de Laverdad.es es positiva. Aumenta el número de ingresos económicos a través de la edición digital del medio. En este sentido, desatcó que "desde 2005 Laverdad.es está consiguiendo ganancias, después de seis años --desde 1998 hasta 2004-- en el que estábamos en pérdidas". Sin embargo, la afirmación nos insinúa que en un futuro, no muy lejano por cierto, los contenidos en internet puedan ser controlados por empresas publicitarias.

Sobre la posibilidad de que Laverdad.es ofrezca en un futuro su información sólo a la gente que pague por los contenidos, afirmó que "en el momento que haya un periódico digital y gratuito que sea aceptable no tendrá futuro el pago de ellos".

Aviso de la subdirectora, que viene a reiterar lo dicho y anunciado por profesionales y estudiosos de la materia, sobre la política digital llevada a cabo por medios como Elpaís.es, que ve como el número de personas suscritas a su edición digital disminuye.