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viernes, abril 08, 2005

Y dicen que los fundamentalistas están en Roma

Alicante. Jueves, 7 de abril de 2005. Santa Faz. Un día que además de celebrar la citada fiesta sirve para conmemorar la figura del reciente fallecido Juan Pablo II. Surgen conversaciones con amigos y con conocidos y, como no, se habla de la muerte y seguimiento de la muerte del Papa. Y una opinión muy generalizada entre los que hablamos: las personas que han ido a Roma para ir a ver al papa muerto son unos fundamentailstas religiosos.

¿Es posible que sea cierto? ¿Matarían los españoles que han ido a Roma y al Vaticano por su religión? Considero que no y sin embargo, las personas con las que hablo afirman que aguantar horas de espera por ver al Papa es fruto del fundamentalismo religioso y de ahí no se bajan.

Pues bien, si es fundamentalismo eso, si ahora el foco del fundamentalismo está en Roma quiero recordar otros fundamentalismos que se producen diariamente en, por ejemplo, nuestro país. El año pasado también se realizaron colas de horas por ir a ver el concierto de Metallica en Zaragoza, con personas que durmieron en la calle. Fundamentalismo. También en el concierto de hace dos años en Barcelona de Bruce Springtein hubo fundamentalismo. No digamos de, pues, de las colas que hay que esperar para ir al circuito de Cheste. Yo también soy fundamentalista con esa tesis. Y así, hasta el infinito.

Vistas las cosas así, todos padecemos algún tipo de fundamentalismo. Hace 18 años, cuando tenía cinco años mis padres esperaban por lo menos hora y media para ver una simple película en un cine del centro de Alicante. Ellos también eran fundamentalistas.

Pero lo más gracioso de todo sería, si no es porque demuestra una falta de sensibilidad democrática o de simple cultura, cuando en el entierro de Yassir Arafat -dónde se llegaron a producir disparos al aire- unos de los tertulianos defendió en su momento que "qué monos son". En Palestina ya no eran fundamentalistas. Es curiso el estado en el que se encuentra la opinión pública en la sociedad y que se demuestra cuando se miden las mismas cosas con distintos parámetros en función de lo que a cada uno le convenga.

Así, hay gente que defiende a asesinos como Arafat, que además de no haber contribuido a mejorar la situación del pueblo palestino con sus asesinatos -recuérdese los de los juegos olímpicos de Alemania- robó todo lo que pudo de las ayudas humanitarias que la ONU entrega a Palestina. Ayudas que se quedó mientras "su pueblo" se moría de hambre. Y estas figuras que ha idolatrado la izquierda se extienden en todas épocas y años.

¿Quién se ha olvidado del libertador y demócrata Che Guevara? Nadie, claro. Porque una persona que hace una revolución para matar a miles de personas, por la noche y a escondidas, y que yudó a la construcción de un Estado Genocida en el que hoy, más de medio siglo después, la renta per cápita ha disminuido con respecto al régimen de Batista y ha aumentado el hambre y la pobreza sólo puede ser considerado como un libertador.

Curiosa forma de medir a los personajes históricos, ¿no? Yo lo considero una tristeza. Es como si alguien manifestara a Pinochet como un demócrata convencido: sería mentira. Pero bueno, los personas de izquierda tienen esa legitimación: Largo Caballero, Azaña, La Pasionaria, Lenin,...

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

No se lo que quires decir. Apoyas al ayuntamiento mientras que los trabajadores estamos en una situacion limite. Es un acto de monopolio

11:36 a. m.  

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