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jueves, junio 16, 2005

La Democracia representativa se viene abajo


Me sucede siempre que hay unas elecciones en España. Da igual que sean generales, autonómicas o locales: no me identifico con la clase política en la que todos los españoles hemos delegado la responsabilidad fomentar los canales de participación ciudadana, crear debate, solucionar problemas y mejorar la calidad de vida.

No. No me siento representado. He seguido las elecciones de Galicia a través de la prensa escrita, la radio y la televisión y me siento decepcionado de nuestros políticos. Y para más INRI, los medios de comunicación se limitan a reproducir y expandir la propaganda que nos lanzan sin importarles el valor cualitativo que debe tener la información.

La Democracia Representativa pierde credibilidad. Hemos otorgado responsabilidades a unos políticos que no solucionan nuestros problemas y, lo más preocupante, no se preocupan de ellos. Leyendo la prensa de estos días, la información mediática de las elecciones de Galicia – como en cualquier otra convocatoria- se puede resumir de la siguiente manera: el político dice y el periodista reproduce.

Y en esta línea, nos debemos dar cuenta de que los mensajes políticos ya no están dirigidos a los ciudadanos: ahora los elaboran, preparan y difunden para los medios de comunicación. Los políticos conocen el poder que tienen la prensa y los ciudadanos ocupan un segundo puesto, aunque, eso sí, la palabra “ciudadano” aparece en todos los discursos.

El político se ha acomodado y el periodista también. ¿Cuáles son las necesidades de los gallegos? ¿Con cuántos ciudadanos se ha reunido Fraga, Vázquez, Rajoy y Zapatero para dialogar y para conocer us verdaderas necesidades? Mítines, reuniones con las bases del partido y poco más. No me siento representado pero, aún así, aún consigo discernir entre los políticos que lo hacen menos mal.

Me he aburrido siguiendo estas elecciones en la prensa. Cada día me parece que leo una conversación entre la clase política. Una clase política que se ha reducido a las máximas figuras. Parece que sólo hemos delegado la responsabilidad en cuatro personas, que son las que nos dicen como se van a hacer las cosas y como se tienen que hacer. Y nosotros, callamos, aceptamos y seguimos sin ejercer nuestro derecho a exigir explicaciones y a exigir que se nos tenga más en cuenta.

Democracia no es sólo un sistema de partidos. Democracia no es sólo Occidente. Democracia no es sólo el Estado de Bienestar. Democracia, además de lo anterior, debe ser participación ciudadana. Democracia debe reflejar las inquietudes de las personas que la forman, no sólo de la clase política.

Este fin de semana sabremos quién ha ganado las elecciones de Galicia. Sin embargo, considero que la Democracia Representativa, esa de la que tanto nos enorgullecemos, está cayendo y se viene abaja. La razón: no ha implicación, no hay participación.

1 Comments:

Blogger Vicente Torres said...

La campaña electoral está resultando muy triste y estruendosa. Parece que les vaya la vida, cuando sólo son unas elecciones.

6:50 p. m.  

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